
Es fascinante porque según a qué longitud de onda observemos el objeto, veremos una cosa u otra, una imagen distinta. En esta imagen de radio se ve que desde el núcleo parten jets o chorros de partículas energéticas que alimentan los lóbulos; en los bordes exteriores de estos lóbulos están los puntos calientes, donde se da la mayor emisión.
En esta otra imagen, en la parte inferior, se ven mejor los jets muy estrechos y tenues que parten del núcleo. Es una imagen procedente del VLA (Very Large Array), el observatorio compuesto por 27 radiotelescopios situado en Nuevo Mexico.
En cambio, en la parte superior de la imagen vemos combinadas una imagen radio y otra óptica. En el espectro visible no veríamos los lóbulos, si no que vemos luz procedente del núcleo y del gas existente entre las galaxias. De modo que en Cygnus A tendríamos 2 zonas de emisión de radio más o menos simétricas respecto a un objeto ópticamente detectable, que es el núcleo.
Eso no es todo, claro, hay mucho más, pero vale para hacernos una idea. Algunos datos más: Cygnus A se encuentra a una distancia de 560 millones de años luz (este dato varía según la fuente consultada) y los lóbulos están separados aproximadamente unos 500.000 a/l.